La "vía marrón" del FC. Militar del Valle del Tiétar

Exploraciones de Fernando Remedio Leria Pastor


Mapa General Zona 1 Zona 3a Zona 3b Zona 3c
Diapo 1 Diapo 2 Diapo 3 Diapo 4 Diapo 5 Diapo 6 Diapo 7 Diapo 8 Diapo 9 Diapo 10 Diapo 11 Diapo 12 Diapo 13 Diapo 14 Diapo 15 Diapo 16 Diapo 17 Diapo 18

A partir de esta zona el trazado no está reconocido como sendero de gran recorrido (GR) ni similar, discurre casi todo por propiedades privadas y está en tan mal estado que la exploración se hace muy difícil, así como también se hace difícil precisar la ubicación exacta de las tomas de fotografías.
Afortunadamente conté con la inestimable ayuda de un parroquiano local que conocía bien el terreno y que se brindó a servirme de guía.
Él mismo nos trasladó con su propio coche a dos amigos míos y a mí a una angosta curva de la calle Armando Díaz Palancar (flechita N.º 1) y desde la que comenzamos a explorar hacia el este, hacia Madrid, y luego desde ese mismo punto pero hacia el oeste.
Las fotografías que se muestran a continuación quedan aquí marcadas con un cuadrito negro numerado cronológicamente donde se tomaron y se indica su orientación con una flechita (HAZ CLIC SOBRE ELLAS). 30/05/2015"

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FOTO 1. Dejamos nuestro medio de transporte aparcado en una brusca curva de más de 90º que hace la calle Armando Díaz Palancar, a unos 750 metros sobre el nivel del mar. Desde allí hago una foto hacia el oeste y nos ponemos a caminar hacia el este, hacia Madrid, sobre la propia plataforma de la vía, aunque está prácticamente irreconocible.


FOTO 2. Con ojos casi de experto se puede apreciar que la plataforma busca el poco terreno llano que se abre paso entre las curvas de nivel 750, que quedarían a nuestra izquierda, y las de 740, que quedarían mucho más a nuestra derecha y del camino sobreelevado donde se encuentran mis compañeros de exploración y nuestro guía (tres figuritas que se aprecian al pie del gran pino de la derecha).


FOTO 3. Siguiendo los pasos tras ellos y desde un punto algo más elevado que la plataforma se divisa una puerta de una finca atravesada justamente sobre donde tendría que estar la vía del ferrocarril.
Como no portamos permisos ni llaves para abrir dicha puerta continuamos avanzando hacia el este bordeándola por el sur, con la seguridad de que vamos paralelos a la plataforma ferroviaria y que a no mucho tardar volveremos a tener acceso a ella.


FOTO 4. En un momento dado el guía nos abre paso hacia el interior de la finca para mostrarnos orgulloso una construcción que los lugareños llaman "Puente de los tres ojos".
No me cabe duda de que se trata de un pontón de hormigón construido en ese punto porque hasta ahí debería existir un terraplén para elevar la plataforma ferroviaria por alguna razón más importante que de la de salvar el arroyuelo y, de hecho, algo así se puede adivinar a la derecha, pero sorprendentemente nada de eso hay a nuestra izquierda.



FOTO 5. Nos volvemos sobre nuestros pasos para salir de la finca privada, caminamos hacia el este y, tal como nos predijo el guía, nos reencontramos con la plataforma ferroviaria que, efectivamente, se halla sobreelevada.
Sin dudarlo trepo a ella y hago una foto mirando hacia el oeste, hacia donde no lejos, al final de este terraplén, queda el "Puente de los tres ojos" .


FOTO 6. Hacia el este el trazado me depara otra sorpresa: el terraplén termina para dar comienzo a una trinchera que, como en principio parece no muy profunda, nos aventuramos en ella.


FOTO 7. Al poco de adentrarnos en la trinchera esta aumenta sus dimensiones y aparece completamente invadida de vegetación, estancamientos de agua y desprendimientos de las paredes.
El suelo es tan irregular que transitar por esta zona se vuelve tarea imposible, así que optamos por remontar la pared de la trinchera que queda nuestra derecha, hacia un sendero paralelo que nuestro guía dice haber.


FOTO 8. El sendero prometido apenas es distinguible pero practicable. Desde allí podemos avanzar un poco más hacia el este, hacia Madrid, y observo, incrédulo, como la trinchera va profundizando más y más, y mi sorpresa aumenta cuando el guía me informa, orgulloso ¡que llegaremos a un pequeño tunel!


FOTO 9. La información del guía era cierta: desde lo alto de la trinchera, que por su profundidad ya más bien parece un barranco, se aprecia claramente que esta termina en una oscura oquedad, tan basta e inacabada que más que la boca de un túnel parece una cueva natural.
Nos planteamos bajar a inspeccionarlo, pero el guía nos disuade de ello pues la operación puede ser peligrosa sin equipo adecuado, sin permisos pertinentes y, además, él mismo ignora si el túnel está ciego o no, así que decidimos que nos lleve hasta la otra boca pero por superficie.


FOTO 10. Unos minutos más caminado, siempre hacia el este, y llegamos al borde de otra trinchera que, por su nulo estado de conservación, más bien parece una barranca. Desde lo alto y en complicada posición hago con mucha dificultad esta fotografía a lo poco que alcanzo a ver de una oquedad que más parece la cueva de una familia troglodita que la boca de un túnel ferroviario.
Un detalle que me llama la atención es el punto azul pintado en la parte superior de la boca, pero mi guía no sabe qué puede significar esa marca.
En la pared contraria de la barranca se aprecian signos de ser refugio habitual de zorros, y poco más ya se puede hacer aquí, así que nos damos la media vuelta y emprendemos camino de regreso hacia donde hemos dejado nuestro vehículo.


FOTO 11. Antes de dar por concluído el paseo, caminamos por la calle Armando Díaz Palancar hacia el oeste, hacia el interior del núcleo urbano. El trazado ferroviario queda entonces a escasos metros a nuestra derecha, pero no podemos ir por él por ser terreno vallado e intransitable.
Curiosamente, en una de las propiedades que se encuentran a nuestra izquierda, veo tumbado un viejo depósito de agua de corte inequívocamente ferroviario.


FOTO 12. Siguiendo por la misma calle, en otra propiedad aún más cercana al pueblo, descubrimos otro depósito de agua. Este tiene un aspecto mejor que el anterior y hasta parece que se esté usando para algo.


FOTO 13. Con ojos curiosos aún veo lo que menos podría pensar encontrarme por aquí ¡entre restos metálicos que no son de este siglo se halla un herrumbroso trozo de raíl!


FOTO 14. Ya en los límites del caso urbano, en la calle llamada Carretera Vieja de Castilla, el guía me muestra una casa con una explanación bastante amplia en cuyo lugar dice que habría de ubicarse la estación de "ESCARABAJOSA".
Desde luego, el lugar, según mis mapas, coincide con las curvas de 740 m de altura sobre el nivel del mar en Alicante y encajaría geométricamente en el posible trazado.


FOTO 15. En los límites más seteptrionales del casco urbano, por donde se supone que debería pasar el trazado, no observo ningún vestigio ferroviario, así que trato de adivinar el punto por el que el trazado debía salvar la "garganta del Pajarero" en su camino hacia el oeste y, con más intuición que otra cosa y siempre buscando la mayor horizontalidad posible, deduzco que el trazado, viniendo del este, debía asomar a la actual calle del Venero a la altura de esta otra calle que la une con la Carretera Vieja de Castilla.


FOTO 16. Busco algún vestigio de puente o pontón ferroviario para cruzar la Garganta del Pajarero y encuentro uno transitable para vehículos automóviles, pero lo descarto porque, aunque se encuentra a 740 m de nivel, está al fondo de una curva excesivamente cerrada para un ferrocarril de estas características, así que cruzo por este otro puente, peatonal, que aunque no sea ferroviario está casi a la misma altura que la calle de la foto anterior.


FOTO 17. Creo que estoy en lo acertado: al otro lado del puente peatonal se vislumbra un sendero no muy ancho pero bien aplanado y con suave ascensión.
Bien podría tratarse de un simple sendero de paseo, pero un tubo metálico pintado de azul claro, que casi se confunde con las mallas protectoras de especies vegetales recién plantadas, delata la existencia de una conducción de agua de gran caudal o presión bajo tierra, y es una realidad el hecho de que las compañías administradoras de agua utilizan muy a menudo viejos trazados de ferrocarril abandonados para enterrar sus tuberías.


FOTO 18. Ya con esta certeza, avanzo unas decenas de metros más por el sendero hasta que alcanzo a divisar una pista forestal que previamente ya tenía plenamente identificada como plataforma ferroviaria desde allí hasta Sotillo de la Adrada (Ver Zona 3a. Foto 12), pero el sendero está muy invadido por vegetación, la noche se echa encima y mis compañeros de viaje me esperan en un bar del pueblo, así que aquí doy por concluida la exploración de la "ZONA 2" y me voy a cenar unas riquísimas patatas revolconas en el bar Alcoeva.